
Debido a que Ciudad Rodrigo es una de las localidades con más interés dentro de la provincia de Salamanca, os ayudaremos a poder organizar bien el tiempo, y así, conseguir ver lo máximo posible en un día.
Nuestro primer consejo es no madrugar en exceso. Ciudad Rodrigo es una localidad tranquila, y su vida normal no comienza hasta las 10 de la mañana. Igualmente, los monumentos no son visitables tampoco hasta esa hora. Si venís de algún lugar cercano, como Salamanca, por ejemplo, y os habéis movido en transporte público, igual lleguéis más pronto, pero podéis aprovechar ese tiempo para desayunar bastante económico en cualquier bar.
Una vez situados ya en la ciudad, comenzaremos la visita por la Plaza Mayor, desde la cual se distribuyen las calles para llegar a casi todos los puntos de interés. Allí, podréis ver el Ayuntamiento, la Audiencia-Cárcel, palacios, y una Iglesia cercana, levantada por la orden del Temple, llamada " Tercera Orden".
Vista la plaza, y tomando la primera calle que sale junto al Ayuntamiento,(Calle San Juan), podremos seguir admirando Palacios, Iglesias, Conventos, etc. de distintos siglos, la mayoría datados entre el XVI y el XVIII. Destacable es la Casa de los Vázquez, hoy día convertida en sede de Correos, y, por tanto, solo podréis admirar su interior si acudís un día laborable.
Caminando por la calle Colegios, dirección a la Calle Juan Arias, llegaremos a una zona en la que, si no creíais en los castillos de cuento, cambiaréis de idea. Hablamos de El Alcázar, hoy día convertido en Parador Nacional, visitable si accedéis a la cafetería del mismo. En la plazuela exterior, (zona de armas) se encuentra el famoso “Verraco”, obra de origen Vetón, en la que resulta muy típico hacerse una foto sobre él. No podemos marcharnos de esta zona sin visitar la Batería, parte de la muralla junto al castillo, para así poder contemplar una de las mejores vistas que pueden tenerse de los alrededores de la ciudad, haciendo hincapié en el transcurso del río Águeda, lugar el cual, en verano, es punto de encuentro para los que deciden acudir a refrescarse.
Vista esta parte, continuaremos por la Calle General Pando y la Calle Diez Taravilla, hasta llegar al Palacio de Cartago, actualmente visitable con una exposición sobre la guerra de la Independencia, para, posteriormente, situarnos en la Catedral, digna de admirar tanto por su exterior como por su interior, con el Coro, Claustro y distintas Capillas funerarias.
Una vez hecho este recorrido,es aconsejable parar un rato para degustar algún que otro “pincho” por los bares de la zona, y, a continuación, sentarse para comer y descansar.
Es típico en Ciudad Rodrigo comer “Huevos fritos con Farinato”, un plato muy económico y recomendable, sobre todo para los días de frío. Si no os atrevéis con dicho plato, podéis pedir cualquier tipo de carne, ya que la zona tiene fama por tener muy buenas carnes de cordero, lechal, ternera, etc.
Con el estómago ya lleno (y habiendo tomado el consabido digestivo tras la comida) continuaremos caminando para visitar la Capilla de Cerralbo, y la plaza del Buen Alcalde, donde cada martes se celebra el mercado de las verduras, y la zona de la plaza del Conde, con diversos palacios para admirar su arquitectura.
Si no queréis marcharos de Ciudad Rodrigo con las manos vacías, aprovechad para comprar embutido (muy bueno en cualquier lugar que se adquiera), algún queso propio de la comarca o la joyería charra, piezas de filigrana como pendientes, anillos, pulseras, collares, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario